DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL DE PROCESOS CUTÁNEOS EN PORCINO

| 11 enero, 2013 | 0 Comentarios
INTRODUCCIÓN
Eugenio Fernández  Moya Veterinario Director  de Explotación IBÉRICOS DE ARAUZO

Eugenio Fernández
Moya
Veterinario Director
de Explotación
IBÉRICOS DE ARAUZO

Continuando con el diagnóstico diferencial de las principales patologías que nos pueden mermar nuestra eficiencia productiva, y después de relacionar los procesos digestivos, respiratorios y nerviosos, en esta ficha técnica voy a abordar los cutáneos, que tienen una frecuencia inferior, teniendo una morbilidad y mortalidad en cuadros clínicos moderada o leve, salvo en casos excepcionales. La piel es un órgano importante del cerdo con muchas similitudes histológicas a la de los humanos, constituyendo entre el 10-12 % de su peso vivo al nacimiento (> 150 gramos) y sobre el 7 % en cerdos adultos. La piel es la primera barrera de defensa orgánica frente a agentes físicos, químicos y microbianos, además de comunicar el ambiente exterior con los órganos internos, percibir los cambios de temperatura, presión; y mantener los fluidos corporales, electrolitos y macromoléculas.

La piel del cerdo está dividida en dos partes esenciales:

  • Dermis formada por dos estratos, donde se localizan los vasos sanguíneos, nervios y sistema linfático. En la misma se localizan las glándulas sebáceas y sudoríparas (que son escasas y atrofiadas).
  • Epidermis formada a su vez por cuatro estratos, teniendo variaciones considerables dependiendo la parte del cuerpo.
PRESENTACIÓN

Consideramos de gran importancia el tener en cuenta cuatro variables:

  • Grupo de edad – peso en el que aparecen.
  • Localización (cabeza, orejas, axilas, abdomen, patas, flancos, escápula, dorso..).
  • Tiempo de aparición, extensión en el tiempo (epidemiología – cronología).
  • Presencia signos clínicos de origen infeccioso (fiebre, anorexia…).

Los signos clínicos son altamente variables dependiendo de la etiología de los mismos, desde simples eritemas por peleas de los lechones al destete, abones por picaduras de insectos, eritema auricular por diversos agentes infecciosos o extensas necrosis cutáneas por la bacteria del mal rojo. Resumimos a continuación los principales signos clínicos y lesiones que podemos encontrar y que siempre deben llamar nuestra atención clínica:

  • Seborrea – dermatitis exudativa.
  • Pústulas, maculas, vesículas, placas.
  • Eritema, decoloración púrpura, áreas moradas (hocico, orejas..).
  • Úlceras, erosiones.
  • Necrosis, ausencia de piel.
  • Alopecia, hiperqueratosis.

Las lesiones cutáneas suelen ser obvias, pero en muchas ocasiones están asociadas a otros signos que son resultado de otras patologías infecciosas (anorexia, depresión, caquexia, diarrea, tos, incoordinación..), por lo que es importante hacer un diagnóstico diferencial preciso sin eludir ninguna de las patologías posibles, que en muchos casos prácticos pueden estar combinadas. Por ello debemos saber si las lesiones cutáneas corresponden a causas:

  • Primarias, resultado directo de la agresión o patología.
  • Secundarias, resultado de la evolución de los cambios de la piel derivados de otras patologías, infecciones secundarias o traumas.

A continuación, exponemos los principales problemas cutáneos que podemos encontrarnos agrupados según su origen sea o no infeccioso.

 Tabla-Ficha-EneFeb13

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