LA CERDA CASTÚA, UN AMBICIOSO PROYECTO GENÉTICO DE INGA FOOD EN CERDO IBÉRICO

| 9 Septiembre, 2013 | 0 Comentarios

En esta ocasión traemos a nuestras páginas un interesante y original proyecto que está desarrollando Inga Food. Concretamente se trata de un trabajo de investigación aplicada cofinanciado por el CDTI y desarrollado con la participación del IRTA y la colaboración de la Universidad de Zaragoza y la Universidad de Extremadura. El trabajo, de gran envergadura, pretende ofrecer al sector del porcino ibérico un animal altamente productivo, de gran calidad y homogéneo, seleccionado con criterios objetivos por medio de modernas herramientas genéticas.

Sin ninguna duda, es una clara apuesta por el cerdo Ibérico por parte de Inga Food, empresa con una gran experiencia en el ámbito del porcino, y que en esta ocasión está destinando un importante número de recursos a este nuevo proyecto.

Inga Food junto con Nanta, ambas empresas del grupo Nutreco, cuentan con una experiencia en el sector porcino de más de 40 años y hace siete decidieron efectuar una importante apuesta de futuro en el ámbito específico del ibérico, al considerar que se trata de un sector que cuenta con un importantísimo potencial de desarrollo y que puede ofrecer muchas oportunidades en los próximos años. Actualmente, Inga Food trabaja con más de 10.000 cerdas ibéricas en producción, siendo por tanto uno de los principales productores de cerdo ibérico.

Inga Food, desde su experiencia fijó una hoja de ruta para su programa de producción de cerdo ibérico donde apostó desde el principio por una definición clara y homogénea del producto, que necesariamente debía ser soportado por una base genética sólida, uniforme y con una máxima eficacia productiva. Constataron que en las diferentes poblaciones de ibéricas con las que se inició el proyecto existía una importante dispersión en los caracteres por lo que decidieron desarrollar un programa genético que aportara soluciones al sector. De esa forma nació su Cerda Ibérica “Castúa”, que es una cerda ibérica de una gran eficiencia productiva, que aporta una homogeneidad máxima a todo el programa tanto a nivel productivo como a nivel de calidad de producto, y que en todo momento se desarrolla dentro de un programa de mejora continuo.

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    Responsables del proyecto (de izquierda a derecha): Lourdes Muñoz, veterinaria de Inga Food, María Jesús García veterinaria del Irta, Jose Luis Noguera investigador del IRTA, Emilio Magallon responsable de Inga Food del proyecto Castúa, Manuel Ramos veterinario de Inga Food y Pilar Díaz veterinaria de Inga Food.

Objetivos del proyecto

El objetivo principal de este ambicioso trabajo es la obtención de una línea ibérica pura más eficiente y que pueda ofrecer resultados productivos y de calidad de producto, homogéneos, persistentes y económicamente más rentables. Para conseguirlo se trabaja combinando diferentes poblaciones de cerdas ibéricas puras, seleccionando las líneas que ofrecen los mejores resultados y que combinen mejor entre ellas. Todas las líneas se seleccionan tanto para caracteres reproductivos, como productivos y de calidad de producto. Eso si, en todo el proceso de selección y multiplicación, se mantiene la pureza de la raza ibérica.

Hasta el momento, nunca se había realizado un proyecto de semejante magnitud en el ibérico. Es cierto que se habían estudiado los resultados derivados de cruces entre estirpes puras ibéricas, así como la mejora del potencial de las líneas genéticas, pero nunca se aplicaron a la producción los resultados obtenidos.

Sin embargo, en este caso, el ambicioso proyecto genético Cerda Castúa, lo que pretende es incrementar la baja eficiencia reproductiva de las líneas ibéricas, ya que éste es el talón de Aquiles de la producción del cerdo ibérico. Pero al mismo tiempo, el proyecto obliga a mantener, o incluso incrementar, la calidad y homogeneidad del producto. Por todo lo expuesto el beneficio final de este proyecto no recaerá únicamente en Inga Food, sino que redundará en todos los productores que trabajan en el sector ibérico.

Con mayor o menor razón, siempre se ha afirmado que el ibérico es un sector muy hermético y con falta de información; por ello uno de los importantes objetivos de este proyecto es contar con información estadísticamente significativa de todas las fases de la producción, sacrificio y elaboración de productos cárnicos.

Para la consecución de estos objetivos, el proyecto se divide en dos fases. La primera consiste en la realización de un programa de selección de la cerda ibérica pura con mayor eficiencia reproductiva, y con mejores resultados productivos en el ámbito de la granja: la cerda ibérica Castúa. En la segunda fase, se busca la obtención de un producto de calidad bien definida a nivel de matadero. Se trata de encontrar la línea Duroc más adecuada (raza de finalizador más demandada por la industria del ibérico), que debe utilizarse como finalizador ideal de la Cerda Castúa para la obtención de un producto cárnico de excelencia y con rendimientos óptimos.

Programa de selección genética

Inga Food ha realizado un estudio de las diferentes estirpes de ibérico disponibles en el mercado. Los trabajos se iniciaron con la búsqueda de las estirpes que eran más eficientes y que cumplieran una serie de requisitos: que todas las cerdas fueran ibéricas puras, que tuvieran un elevado estatus sanitario y que fueran compatibles con los más altos estándares de calidad del producto cárnico final.

Cuadro-genetico-Castua-Inga-Food

Cuadro genético de la Cerda Castua de Inga Food

Se estudiaron y evaluaron un gran número de reproductoras provenientes de distintas ganaderías, con el fin de conseguir los mejores ejemplares. Gracias a este duro trabajo inicial, Inga Food pudo centrar su campo de actuación en tres clásicas estirpes ibéricas: retinta, entrepelada y torbiscal, que pasaron a integrarse en el programa genético. Tras seleccionar las estirpes que cumplían los duros requisitos iniciales, se comenzó a trabajar en la obtención de una línea genética ibérica pura, la cerda Ibérica Castúa.

Obviamente los cruces siempre se realizan en pureza, tanto en la estirpe utilizada como línea madre, como en la estirpe usada en la línea padre. Para contrastar este hecho, se ha llevado a cabo un estudio del genoma de todas las poblaciones de cerdas reproductoras que se están utilizando en el proyecto, con el fin de garantizar que los animales no cuentan en su genealogía con ningún cruce ajeno al ibérico, como podrían ser las razas Large Black o Duroc. En este punto, cabe destacar que todas las cerdas del programa de selección están inscritas en el libro genealógico de la raza ibérica.

El programa genético se basa en la combinación de diferentes poblaciones genéticas, buscando la heterosis y la complementariedad de los caracteres, como bases de la mejora genética. Como ha quedado sobradamente demostrado en la producción porcina, la combinación de dos líneas genéticas origina una nueva población genética que mejora los caracteres reproductivos respecto a las dos líneas originarias. Este hecho es la consecuencia positiva del efecto de heterosis que, en el caso del proyecto de la Cerda Castúa, se espera que lleve parejo un aumento entre el 10-15% de la prolificidad, es decir, en torno a un lechón más por camada.

Para intentar conseguir una mayor mejora y homogeneidad , Inga Food realiza pesajes al nacimiento y destete de todos los lechones de las camadas de las cerdas integradas en el proyecto, buscando aquellas hembras que ofrezcan los mejores resultados. La diferencia de peso entre los lechones es una de las principales razones de mortalidad en el ibérico, por lo que avanzando en la mejora de ese carácter, se espera reducir considerablemente el número de bajas.

Así pues, el proyecto genético Cerda Castúa, pretende conseguir las ventajas derivadas de aprovechar los avances que se están realizando en el ámbito de la selección y mejora genética del porcino en el mundo, pero referidas al campo concreto del ibérico en pureza. El objetivo para la producción de cerdo ibérico debe ser ofrecer un producto final de calidad, garantizando a la vez la rentabilidad del sistema productivo. La Cerda Castúa es la muestra de que ambos conceptos son compatibles y lo hace además, cumpliendo con la premisa indispensable de garantizar la integridad de la raza ibérica pura.

Control de los resultados productivos en matadero

El proyecto contempla un trabajo exhaustivo en lo que se refiere a la producción, realizando entre otros controles, pesajes de manera individualizada al nacimiento, al destete, en fases intermedias del cebo y al final del mismo. Con estos miles de pesajes se están obteniendo resultados que ayudan a la elaboración de las curvas de crecimiento, que posteriormente servirán para determinar qué caracteres debe reunir la cerda Ibérica Castúa como madre para satisfacer la demanda de los mataderos.

La principal novedad, aparte del aumento de la productividad de la cerda, es que se están consiguiendo apreciables mejoras en lo que se refiere a la homogeneidad de producto, ya que actualmente en el sector se obtiene un producto de mucha calidad, pero excesivamente heterogéneo. Inga Food busca estandarizar los procesos, tanto de las líneas genéticas, como del manejo, la alimentación y los procesos de sacrificio y curado.

Al matadero los animales llegan identificados individualmente, circunstancia que permite mantener una completa trazabilidad a lo largo de todo el proceso cárnico. En esta fase, se toman muestras sistemáticamente de las diferentes piezas para posteriormente efectuar la evaluación de su calidad por medio de diferentes análisis instrumentales físico-químicos, tanto en piezas en fresco como curadas. Estos análisis se realizan en los laboratorios de la Universidad de Extremadura que cuenta con una gran experiencia y excelentes medios para este tipo tan concreto de evaluación. Asimismo, se realizan paneles de consumidores en las instalaciones del IRTA en Monells. Toda esta información se complementa con un registro genómico, que se lleva a cabo a partir de la extracción de ADN de distintos tejidos de cada animal. Esta información en el futuro servirá para obtener marcadores genéticos (SNP) que ayuden a identificar a los animales que serán más eficientes a nivel productivo.

  • Pesajes de lechones

Excelentes instalaciones

Para la realización del proyecto genético Inga Food cuenta con dos granjas de selección y multiplicación, conocidas como “El Chorrero” y “El Risco la Plata”. El Chorrero, es una granja de multiplicación situada en el término municipal de Burguillos del Cerro (Badajoz), con un censo de 250 cerdas en posición de abuelas. Se trata de una explotación que cuenta con dos naves de gestación, una sala de inseminación, dos salas de partos, dos salas de destete y dos salas de transición y adaptación a corrales de tierra. En la fase final, los animales pasan a la zona de cebo, donde disponen de amplios corrales de tierra.

El Risco la Plata, se encuentra en el término municipal de La Parra, también en la provincia de Badajoz. Cuenta con un censo aproximado de 300 madres destinadas también a la selección. Las instalaciones están distribuidas de forma similar a la anterior, contando con dos salas de parto, una sala de monta/inseminación y una sala de destete/adaptación al cebo.

Para la fase final del proyecto, Inga Food dispone de otra explotación en el municipio pacense de La Roca de la Sierra, en este caso destinada a la producción de lechones ibéricos que posteriormente serán cebados para matadero, mediante la inseminación de la Cerda Castúa con machos finalizadores. Se denomina Finca Morantes, de 750 cerdas y ubicada en un paraje incomparable con una extensión de 1.500 hectáreas. Inga Food utiliza también esta finca para buscar los mejores finalizadores para la Cerda Castúa, realizando pruebas con distintas líneas de la raza Duroc.

En esta fase del ciclo, las cerdas están produciendo ya una media de 17,5 lechones por cerda y año, que tras superar el destete y la transición, inician el periodo de cebo con 23 kilos.

En cuanto a la sanidad, se trata de granjas de un excelente estatus sanitario, calificadas para venta de reproductoras, por lo que se encuentran certificadas oficialmente libres a las enfermedades de declaración obligatoria, además de ser libres a otras patologías muy importantes productivamente como son el PRRS y el Mycoplasma.

Cabe destacar que con la finalidad de reducir la consanguinidad y poder emplear el mayor número de machos en las tareas selectivas, se combina la monta natural con la inseminación artificial, ambas obviamente dirigidas, contando cada explotación con las instalaciones necesarias para albergar un número importante de verracos. Las dosis de semen, se reciben de un Centro de Inseminación propiedad de la empresa, sito en Medellín (Badajoz).

  • Cerda Castúa

Una alimentación muy cuidada con fórmulas específicas para cada momento

En lo que se refiere a la alimentación de los animales, el pienso es suministrado a las granjas por parte del Grupo Nanta y se trata de un alimento específico para cerdo ibérico. Se trabaja con distintas categorías de pienso adaptadas específicamente para cada fase de producción. En el caso concreto de los lechones, tras el parto y a los diez días de vida, se le suministra en la propia paridera un pienso especial denominado “Nantiber Junior”, que es una fórmula de iniciación para lactantes. Posteriormente, tras el destete, pasan a ser alimentados con un pienso prestarter, “Nantiber iniciación”. La gama de piensos utilizada en los lechones se completa con un estárter “Nantiber 1”, con el que finalizan la fase de producción del lechón. A partir de los 23 kg de peso vivo, y a modo de transición con la fase de cebo, le administran “Nantiber adaptación”.

Al finalizar la fase de transición, los animales son alimentados con piensos de Nanta de sus diferentes gamas según el tipo de animal, tratándose de “Ibercampo FR” como pienso especializado en el crecimiento de la cerda ibérica destinada a reproducción, el cual se va racionando en función de la condición corporal, y de la edad hasta que se realiza la selección de futuras reproductoras, que tiene lugar aproximadamente a los ocho meses de vida.

Para el cebo de animales destinado a matadero Nanta cuenta igualmente con diferentes gamas de alimentación muy bien definidas y especialmente diseñadas para ibérico, como pueden ser las gamas “Nantiber” o “Ibercampo”.

 

 

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